Cómo hacer una solera de hormigón: pasos, materiales y herramientas


Una solera de hormigón bien ejecutada dura décadas. Una mal hecha fisura, se levanta y acaba costando más repararla que haberla hecho bien desde el principio. La buena noticia es que hacer una solera no es complicado si respetas el proceso y tienes las herramientas adecuadas. Aquí tienes la guía que ojalá hubieras tenido antes de empezar.

¿Para qué sirve una solera exactamente?

Una solera es una losa de hormigón de entre 8 y 15 cm de grosor que sirve de base plana y resistente para garajes, talleres, casetas, terrazas o almacenes. No es una cimentación estructural: su función es crear una superficie de trabajo uniforme, impermeable y duradera sobre el terreno.

Lo que necesitas: herramientas y maquinaria

HerramientaPara qué la necesitas¿Comprar o alquilar?Precio alquiler
🔨 Pisón vibrante (sapo)Compactar la base de grava🔄 Alquilardesde 23,92 € / día
🪨 Hormigonera eléctrica 140–200 LMezclar el hormigón en obra🔄 Alquilardesde 21,77 € / día
📏 Regla vibrante para hormigónEnrasar y nivelar el hormigón fresco🔄 Alquilardesde 22,38 € / día
🔦 Nivel láser rotativoMarcar la cota de acabado con precisión🔄 Alquilar~25 € / día
⚡ Grupo electrógeno gasolinaSi no tienes toma de corriente cerca🔄 Alquilardesde 19,83 € / día
🪣 Carretilla, pala y llanaExtender y alisar el hormigón✅ Comprar

Paso 1: calcula cuánto hormigón necesitas

Antes de comprar o pedir nada, calcula el volumen exacto para no quedarte corto ni desperdiciar material:

Volumen (m³) = largo (m) × ancho (m) × grosor (m)

Para una solera de garaje de 20 m² y 10 cm de grosor: 20 × 0,10 = 2 m³

Añade siempre un 10% de margen por irregularidades del terreno y mermas en la mezcla. Para superficies de hasta 5 m³, mezclar en obra con hormigonera es perfectamente viable y más económico que pedir hormigón preparado en camión. Por encima de esa cantidad, el hormigón preparado empieza a compensar en tiempo y coste de mano de obra.

Consejo de dosificación

Para una solera estándar usa hormigón tipo HM-20 (resistencia característica 20 N/mm²). La dosificación orientativa en obra: 1 parte de cemento Portland, 2 partes de arena y 3 partes de grava gruesa, con una relación agua/cemento de 0,5. No te pases de agua: un hormigón demasiado líquido pierde resistencia.

Paso 2: preparación del terreno

Esta fase determina el 80% del resultado final. No te la saltes.

  • Excava hasta alcanzar tierra firme (no vegetal), normalmente entre 20 y 30 cm de profundidad.
  • Extiende una capa de grava o zahorra de 10–15 cm sobre el terreno natural.
  • Compacta la grava con un pisón. Sin compactación, la solera puede hundirse de forma diferencial y fisurar. El pisón mecánico (sapo) hace este trabajo en minutos; a mano tardarías horas con resultado inferior.
  • Coloca el encofrado perimetral con tablas o paneles metálicos bien aplomados. Usa el nivel láser para marcar la cota de acabado en todos los encofrados: ese es el plano al que va a llegar la superficie de tu solera.

Paso 3: armado (si la solera va a soportar carga)

Para una solera de garaje, taller o zona de trabajo con vehículos o maquinaria, añade una malla electrosoldada (ME-15 o ME-20) apoyada sobre separadores de plástico a unos 3–4 cm del fondo. La malla no hace la solera más rígida, pero controla la fisuración y mantiene unidas las posibles grietas.

Para soleras puramente decorativas o de uso ligero (terraza, zona de jardín), la malla es opcional.

Paso 4: vertido y extendido del hormigón

  • Vierte el hormigón desde el fondo hacia la salida, evitando pisarlo una vez vertido.
  • Extiéndelo con la pala y la regla, aproximándote a la cota de acabado marcada en los encofrados.
  • Si usas una regla vibratoria, pásala en movimientos de barrido para eliminar coqueras y consolidar la mezcla. Si no tienes regla vibratoria, una regla de aluminio larga y mucho pulso dan buenos resultados en superficies pequeñas.
  • Trabaja rápido: el hormigón empieza a fraguar en 1–2 horas según temperatura. En verano, trabaja de madrugada o al atardecer.

Paso 5: acabado y curado

  • Una vez enrasado, frota la superficie con la llana para cerrar los poros y obtener un acabado liso.
  • Para un acabado antideslizante (garajes, zonas exteriores) pasa un cepillo rígido antes de que endurezca del todo.
  • Cura el hormigón durante al menos 7 días: cúbrelo con plástico o tela húmeda y riégalo una vez al día. El curado lento aumenta significativamente la resistencia final.
  • No pongas peso encima hasta las 48–72 horas y no cargues completamente hasta los 28 días (resistencia de diseño).

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